CONTRIBUCION DE PUNO AL PROCESO DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL

 CONTRIBUCIÓN DE PUNO AL PROCESO DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL

Por: Bruno Ismael Medina Enríquez


Proceso histórico de Puno antes de la independencia


La ubicación de Puno en la Meseta del Qollao, conocido como el Altiplano, amplia meseta que incluye el departamento de Puno en el Perú y algunos departamentos de la actual República de Bolivia, le permitió cumplir un papel muy especial en el proceso de la independencia nacional del Perú, su estratégica ubicación entre los virreinatos del Perú y del virreinato del Rio de La Plata, determinó que los españoles permanecieran mayor tiempo en tierras americanas, siendo Puno la última Intendencia de donde fueran desalojadas las tropas españolas.

En el recuento del proceso histórico y dialéctico acontecido en Puno durante la colonia que lo ubica en un lugar estratégico; debemos advertir que el virreinato del Perú creado en 1542 abarcaba 03 Audiencias: la de Lima, la de La Plata y la de Chile, Puno pertenecía a la Audiencia de Lima. En 1561 se crea la Audiencia de Charcas, Puno pertenecen a esta Audiencia. En 1565 se crean los Corregimientos, y en 1776 se crea el virreinato de Buenos Aires, el que abarca la jurisdicción de la Audiencia de Charcas a donde pertenece Puno, se producen algunos reclamos, pero en 1777 se emite una Real Cédula en la que se confirma lo anteriormente anotado. Es en esta situación que en 1780 se produce el gran movimiento libertario contra el Imperialismo Español, encabezado por Túpac Amaru II, en 1782 se crean las Intendencias como nueva forma de organización; en 1785 se crea la Intendencia de Puno como parte integrante del virreinato de Buenos Aires políticamente; aunque en lo eclesiástico pertenecía a la Diócesis del Cusco. El 01 de febrero de 1796 se expide una Real Cédula mediante la cual se devuelve la Intendencia de Puno al virreinato del Perú, pero esto no fue definitivo y por una serie de reclamos quedó en suspenso; sin embargo hay que tomar en cuenta que finalmente el Virrey La Serna, en 1810  decidió  incorporar la Audiencia de Charcas al Virreynato del Perú en objeto protegerla de la independencia que se venia sucediendo en Buenos Aires, hasta que nos sorprendió los grandes acontecimientos de la Emancipación. 

Pasada la Proclamación de la Independencia los pueblos tienen que decidirse por su nacionalidad, especialmente los que sufrieron los continuos cambios como fue el caso de El Alto Perú, y en caso de Puno, se reconoce esta última decisión.

El 26 de abril de 1822 un Decreto del Delegado Supremo del Perú José B. Torre Tagle, reglamenta las elecciones a Diputados, se incluye a Puno como departamento del Perú, es decir esta reincorporación confirma oficialmente la nacionalidad peruana. Lo anotado anteriormente se ratifica por el Congreso Nacional que el 21 de junio de 1825 en el que por motivo de convocar a elecciones presidenciales reaparece Puno como departamento.  [1]

Sin embargo el General Antonio José de Sucre recogiendo el clamor de un gran sector de personajes criollos y nobles hacendados coloniales del Alto Perú, en el Congreso Constituyente de Chuquisaca funda la República de Bolívar el 6 de agosto de 1825, en base a la Audiencia de Charcas, con el respaldo principal de Casimiro Olañeta, sobrino del derrotado General Español Pedro Olañeta, y con la oposición de los diputados de la Paz y Cochabamba quienes en la decisión final sobre el destino de esta Audiencia, votaron por unirse al Perú. La denominación oficial del “Estado del Alto Perú”, como así lo indica la primera Ley sobre el tema emitida por la Asamblea Constituyente que dice: “La Asamblea General de la Republica de Bolívar, después del solemne pronunciamiento del 6 del presente, que erige el Alto Perú en un estado Libre e Independiente, ha creído interesante decretar lo que sigue. 1. El Estado del Alto Perú se declara en su forma de Gobierno representativo y republicano”. [3] . Algunos meses después se llamaría Bolivia por supuesto sin incluir a Puno.


Los primeros movimientos por la independencia en Puno


Mural que obra en la Suprefectura de Azángaro





La Independencia del Perú del dominio español fue un largo proceso histórico que se soportó desde las primeras décadas del siglo XVIII, desde cuando sucedieran movimientos, rebeliones, conjuros, asonadas, protestas en procura de cambiar el estatus colonial, en primer lugar para los “españoles americanos” que buscaban obtener mejores condiciones de vida  o para la población “indígena” que estaba sometida a una fuertes manifestaciones de opresión y sobre explotación, movimientos que finalmente buscaban el cambio del gobierno local o virreinal por uno que determinara su autogobierno y emancipación de la corona española.

La Revolución de Túpac Amaru II, 
fue el inicio de la independencia


La historiadora Scarlett O’phelan Godoy[2], realiza un recuento de 140 revueltas y rebeliones, sucedidas en el siglo XVIII, las más de ellas promovidas por indígenas, la primera en 1708 en Huánuco, donde es muerto el corregidor Don Francisco y Fernández de Sandoval, en el caso de Puno registra uno de los primeros movimientos de  descontento indígena en objeto de expulsar al cura Manuel de Arroyo, sucedido en 1936 en Asillo, así como una de las primeras revueltas que tuvo amplia repercusión, sucediò en 1737 liderada por el Cacique Andrés Ignacio Cacma Condori, en la que estuvieron involucradas 17 provincias entre Azángaro y el Cusco; luego vendría la del 4 de noviembre de 1780, cuando en Tinta estalla una rebelión en contra de las alcabalas, los repartos, tributos y las mitas, rebelión encabezada por José Gabriel Túpac Amaru II, cacique de Surimana, Pampamarca y Tungasuca, y que contó con el apoyo del clero de la localidad, de un sector de criollos y de varios caciques, siendo la más importante de ese siglo, considerada como una Revolución en tanto que su proyección abarcó gran parte de América del Sur, y que en el caso de Puno fue el lugar donde se desenvolvió con mayor perseverancia, en especial durante la llamada “Segunda Etapa de la Revolución”, después del descuartizamiento de Túpac Amaru II el 18 de mayo 1781 en el Cusco, bajo la conducción de líderes campesinos que llevarían a cabo grandes enfrentamientos con los ejércitos realistas, tanto en el entonces llamado “Alto Perú” la actual república de Bolivia, perteneciente al Virreinato del Rio de la Plata, donde en la primera etapa habían actuado los hermanos Katari y luego Julián Apasa, más conocido como “Túpac Katari” y en la región de Puno del virreinato del Perú con el liderazgo de Diego Cristóbal Túpac Amaru, y la combativa presencia de uno de los generales campesinos más epónimos de entonces, como fue Pedro Vilcapaza Alarcón, líderes que proclamaron a la ciudad de Azángaro en Puno, como “la Capital del Nuevo Tahuantinsuyo”, desde donde dirigían las operaciones rebeldes  ocupado todas las ciudades inclusive la ciudad de Puno, expulsando de la Región a los Españoles.

Procer Pedro Vilcapasa Alarcón


Pedro Vilcapaza cuya valentía la demostró al rechazar la amnistía ofrecida por los realistas y aceptada por Diego Cristóbal Túpac Amaru, a quien le había advertido antes de que firmara la paz con el Mariscal del Valle el 11 diciembre de 1781 diciéndole lo siguiente: “si por cobardía no quieres seguir la guerra, el mejor partido que debemos tomar es que, con el ejército y con todos nuestros bienes y familias emigremos a los fértiles valles de San Gabán”… ante la negativa de Diego Cristóbal de aceptar su propuesta, le increpa tajantemente con estas palabras finales “si no admites este partido, es preciso librar nuestros destinos a la decisión de la Guerra y no fiar en las dolorosas promesas de los españoles que no tratan de otra cosas que apaciguarnos para imponernos un yugo más doble, y condenarnos a la execración y a la ignominia; una muerte gloriosa en los combates acabe primero con todos nosotros, antes de volvernos a someter a un gobierno que tanto nos oprime»[3].

A continuación, Pedro Vilcapaza, continúa dirigiendo la lucha indígena hasta el 8 de abril de 1782, en que es capturado y descuartizado por ocho caballos en la Plaza de Azángaro, sin embargo, está registrada la voz de su rebeldía, cuando antes de ser muerto clamaría a los vientos: ““Llaqtamasiykuna, kay inti rayku, ñoqa hina wañuyta yachaychis”.  “Azangarinos por este Sol que nos alumbra aprended a Morir como yo”.[4]

Razón por la que que hoy en ocasión del Bicentenario debe ser considerado como el mayor héroe de la Independencia en Puno, por su contribución a la lucha por la Independencia nacional y americana, y sembrar los valores de la dignidad que años después lo asumirían otros personajes en la lucha por la independencia de la metrópoli española, proceso que se consolido en la batalla de Ayacucho de 1824.

Es decir que Pedro Vilcapaza es el HÉROE PUNEÑO DEL BICENTENARIO!!


Etapa de la definitiva de la independencia


En el proceso definitivo de independencia iniciado con el  primer grito libertario del Perú en la ciudad de Tacna el 20 de junio de 1811, por Francisco de Zela, a consecuencia del llamado de la los Patriotas de la Junta de Buenos Aires, quienes enviaron un ejército libertario a la Audiencia de Charcas, el que en Guaqui a orillas del Titicaca, se enfrenta con el ejército realista peruano conducido por el Brigadier Manuel Goyeneche, este los vence con el respaldo del Brigadier Mateo Pumacahua, tras de ello Zela es capturado y es develada la revuelta. El Qollao sigue manteniendo una situación estratégica.

El 3 de agosto de 1814, se forma en el Cusco una Junta de Gobierno como consecuencia de una Revolución liderada por los Hermanos Angulo y Mateo Pumacahua, la misma que abarca el sur del Perú, el cacique y brigadier Pumacahua luego de vencer a los realistas en la batalla de Apacheta el 9 de noviembre, toma la ciudad de Arequipa, ante la proximidad de los realistas pasa a Puno en afán de fortalecer su ejército. Es en esta circunstancia que se produce la Batalla en las pampas de Umachiri el 11 de marzo de 1815, donde el ejército independentista es derrotado, son apresados los principales jefes que son fusilados en el mismo campo de Batalla como es el caso del Coronel puneño Nolberto Dianderas nacido en Azángaro, y el joven poeta arequipeño Mariano Melgar, en el caso de Mateo Pumacahua logra ser apresado días después en la ciudad de Sicuani, donde seria sentenciado a la pena de muerte, sentencia que es cumplida en el 17 de marzo siendo decapitado, con lo que concluye esta heroica etapa.

En esa ocasión muchísima población puneña se sumó al conflicto, en objeto de lograr tan ansiado sueño pendiente desde los tiempos de Túpac Amaru II, mostrando su heroísmo en la defensa de la independencia, es una de las razones por lo que es rememorada la Batalla de Umachiri, como una de las más importantes en esta etapa de la lucha por la Independencia.

Años después vendría la Campaña Libertador de José de San Martín, que proclamara la Independencia el 28 de julio de 1821, cuya primera etapa de avance se daría principalmente en la costa, mientras que la sierra aún era dominada por algunos años más por las fuerzas realistas; es en esas circunstancias en que se producen lo que es conocido como la campaña de los puertos intermedios, sucedidos en los departamentos del sur del Perú y el Alto Perú.

La primera expedición de Intermedios dirigida por el General Rudecindo Alvarado en 1822, contra las fuerzas realistas acantonadas en la sierra sur, con la presencia del Virrey la Serna en el Cusco, el General José Carratalá en Puno y el General Olañeta en Potosí, Alto Perú, campaña que no prosperó ya que las fuerzas del Virrey vencieron a los patriotas en las batallas de Torata y Moquegua.

Mientras tanto José de Riva Agüero que dio un golpe de estado a la Junta de Gobierno, como nuevo gobernante peruano organizó la segunda campaña de intermedios, esta vez bajo el mando del general Andrés de Santa Cruz, que luego de desembarcar y tomar Arica se dirigió al Alto Perú, en dicha campaña la principal acción se realiza el 25 de agosto de 1823, cuando se libra la batalla de Zepita, también conocida como Batalla de Chua Chua, un paraje a orillas del Lago Titicaca, esta sería la primera más importante batalla ganada por las fuerzas patriótica, durante la guerra por la independencia peruana, la acción se sucedió contra las fuerzas realistas comandadas por el General Jerónimo Valdés. Por este hecho Santa Cruz sería nombrado Mariscal de Zepita.

Aunque el general patriota no supo aprovechar permitiendo la retirada realista, el virrey José de la Serna inicia su campaña en el Cusco, con un ejército de 4000 hombres en agosto de 1823 recorre diversos pueblos de Puno imponiendo su autoridad, hasta instalar su cuartel en la ciudad puneña de Lampa a inicios de octubre, con lo que consolida a la Intendencia de Puno como bastión de los realistas, controlando plenamente el departamento de Puno y todos el Alto Perú.

Días después las fuerzas realistas ya reagrupadas bajo el mando de los generales Olañeta, Valdez, Canterac y el Virrey La Serna, enfrentando a Santa Cruz, quien, disminuido en sus fuerzas tuvo que retirarse a la costa y embarcarse con mucho esfuerzo en el puerto de Ilo hacia el Callao, mientras que Arequipa bajo el mando de Sucre y Miller fue tomada por los realistas. Es así que la segunda campaña de intermedio que también fue un fracaso, permitió la siguiente presencia de Bolívar.

Proclamación de la independencia en Puno

Rudecindo Alvarado. 
Militar Argentino
que proclamó la
Independencia de Puno

Tras de esos acontecimientos bajo el mando de Bolívar, ya en 1824, se suceden las batallas de Junín y Ayacucho, que marcan el fin de la dominación española en el Perú y  América, sin embargo aun había remanentes realistas en las tierras americanas, en la región de Puno y el alto Perú aún estaba en manos de los españoles, tan es así que es recién el 25 de diciembre de 1824, en que la población puneña proclama su independencia, bajo el mando del militar argentino Rudecindo Álvarez liberado de la prisión de la isla Estévez de Puno; esta isla se había convertido en prisión desde la campaña de 1814, a ese lugar eran enviados los militares libertarios, donde desde entonces purgaron prisión muchísimos patriotas militares de diversos rangos, así como los capturados en las campañas de intermedios, entre los presos más destacados estaban Rudecindo Alvarado, Fermín del Castillo, José Rufino Echenique, Agustín del Solar, Francisco Crespo entre otros.

Rudecindo Alvarado fue un General argentino que actuó bajo el mando del Libertador San Martín, participó en diversas batallas en Argentina, formó parte del Ejercito de los Andes que liberó Chile y el Perú, nombrado Mariscal del Perú, fue apresado por los españoles el 5 de febrero de 1824 durante una sublevación del regimiento del Callao, puerto donde era el Gobernador, para ser enviado prisionero a la Isla Esteves.

Los hechos suceden de este modo, el 25 de diciembre, enterados los patriotas del triunfo de Ayacucho promueven acciones contra los españoles; el General Moroto a cargo de las tropas españolas de Puno huía hacia Arequipa y parte de su ejército se pasa al bando patriota, hecho que imitó el intendente Gárate.

El 27 de diciembre  estalla  una insurrección popular en la ciudad, que se abalanzó contra la huestes hispanas, arremetiendo contra le prisión de la Isla Estebes liberando a los prisioneros patriotas, con los que una vez ya en el centro de la ciudad se formó un ejército patriota a mando del General Rudecindo Alvarado, el oficial de mayor grado entre los liberados, dirigiendo una proclama cuyo texto es el siguiente:[5]

Compatriotas. S. E. el libertador de Colombia y del Perú, ha completado felizmente la grande obra de nuestra independencia, los enemigos de la libertad han hallado su sepulcro en los campos de la Quinoa, y no aparecerá más en nuestro suelo: vosotros disfrutareis ya los apreciables dones de la Libertad, y vuestro reposo será el único objeto que ocupen los desvelos. Entre tanto conservaos tranquilos en vuestros hogares; mantened el orden social y no dudéis sobre la seguridad de vuestras propiedades: sed generosos aun con vuestros enemigos y manifestad al mundo, que los peruanos libres no ceden en virtudes a los ciudadanos de Esparta y Roma. Obedeced las autoridades que se os pongan, ayudadlas con vuestros servicios a hacer feliz la patria, y consolidar el sistema de un modo estable y firme. Así llenareis vuestros deberes, los deseos del Libertador y los míos, y tendré la satisfacción de presentaros ante la soberanía nacional como modelo de patriotismo, virtud y honradez. Yo lo espero de vosotros, mientras os prometo conduciros a la felicidad y quietud que necesita la patria, convaleciente de los males que aquejan haber sufrido”.

Puno, diciembre 27 de 1824.

Rudecindo Alvarado.

Esta proclama es jurada en la plaza mayor de Puno el 30 de diciembre de 1824, durante una ceremonia preparada y desarrollada con mucha solemnidad, por el Prefecto de la ciudad Pedro Miguel de Urbina, luego de una Misa Te Deum, hecho que se replicaría en los días siguientes en las cinco provincias que tenía Puno, Azángaro, Lampa, Huancané, Carabaya y Chucuito. Pedro Miguel Urbina, había sido nombrado por Alvares, cargo que meses después es sucedido por el General inglés Guillermo Miller.


Bolívar en el Altiplano

Lienzo de Francisco Gonzales Gamarra,
representa la escena de Choquehuanca frente al
libertador Simón Bolívar a su paso por los
andes peruanos en la localidad de Pucará

    Mientras que el Alto Perú aún estaba en poder de los españoles, la Audiencia de Charcas aun no tenía una definición clara sobre su situación, La Serna ya había capitulado en Ayacucho, el General español Olañeta mantenía sus posiciones en el Alto Perú, es así que Simón Bolívar a fines de Julio de 1825, estando en el Cuzco, emprendió un viaje hacia el Altiplano, el 2 de agosto de ese año se detiene en el poblado de Pucará, para recibir un homenaje de la población azangarina que había acudido a recibir al libertador. En aquella ocasión el estadista y luego congresista José Domingo Choquehuanca en nombre de la población, le pronuncia un encendido discurso conocido como la “Arenga a Bolívar”, en la que le dice:

"Quiso Dios de salvajes formar un gran imperio y creó a Manco Cápac; pecó su raza y lanzó a Pizarro. Después de tres siglos de expiaciones ha tenido piedad de la América y os ha creado a vos. Sois pues, el hombre de un designio providencial. Nada de lo hecho hasta ahora se asemeja a lo que habéis hecho, y para que alguno pueda imitaros será preciso que haya un mundo por libertar. Habéis fundado tres repúblicas que en el inmenso desarrollo a que están llamadas, elevan vuestra estatua a donde ninguna ha llegado. Con los siglos crecerá vuestra gloria como crece la sombra cuando el sol declina".[6]

Como respuesta el Libertador le regalaría su capa, y lo invitaría a que lo acompañe en su periplo hasta Puno y La Paz, hecho que se cumplió, y el 6 de agosto de proclamada por el General Sucre, la República de Bolívar (después nombrada Bolivia).

La Arenga de Choquehuanca que lo inmortalizara, es considerada como la más bella de las loas jamás emitidas, por su profunda convicción y su extremada síntesis de relatar la historia en breves palabras, es considerada entre las diez más bellas proclamas de la humanidad en todos los tiempos. Luego Choquehuanca sería elegido diputado, como ferviente bolivariano recibió una medalla cívica del Congreso, seria presidente de la Junta Departamental de Puno, luego Senador de la República, finalmente Prefecto de Puno y es considerado como el primer estadista que ha tenido el Perú.


Prócer Americano

José Sata y Bussy.
La imagen pertenece
a la Firma del Acta
 de Independencia de Venezuela

No debemos de concluir el aporte de Puno a la Independencia del Perú y de la independencia americana, si no hacemos mención al General José de Sata y Bussy,[7]  quien es proclamado como Prócer de la Independencia de Venezuela.

Un puneño nacido en 1780 en la ciudad de Azángaro, hijo del corregidor español de dicha ciudad en aquel tiempo, Lorenzo Sata y Subiría,  quien años después se trasladaría a Caracas, donde el niño José Fermín adquiere sus primeras enseñanzas y ya de joven a los 15 años se incorpora a la carrera militar en el ejército realista, estudia jurisprudencia en la Universidad de Caracas, donde asume las ideas liberales, gracias al conocimiento de las teorías de la Ilustración, los enciclopedistas y la Influencia de Francisco Miranda y Vizcardo y Guzmán, sobre los españoles americanos.

Es en Caracas cuando en 1810 se instala una Junta Gubernativa adscrita al Rey Fernando VII, y que luego devendría en objeto de buscar su autonomía en el Gobierno, en que José de Sata y Bussy de incorpora a las fuerzas patriótica, poniéndose a disposición de Francisco de Miranda y es elegido diputado para el congreso constituyente, donde asume el cargo de Secretario y luego el de Presidente, por lo que en el 3 de abril 1811 es uno de los 41 diputados que firman la Declaración de la Independencia de Venezuela, asimismo es uno de los autores de su Constitución, es también el creador del Escudo Venezolano, al constituirse la Primera República de Venezuela.

En febrero de 1812 José de Sata y Bussy asciende al grado de  Coronel y el 12 de julio asume la Secretaria de Guerra de la Confederación Venezolana, aliada con Nueva Granada (Colombia), aunque debido a la derrota sufrida por las fuerzas realistas al mando de Domingo Monteverde en Puerto Cabello, fuerte que estuvo bajo el mando del Brigadier Simón Bolívar, son obligados a capitular el 25 de julio de 1812, Sata y Bussy firma la Capitulación de San Mateo, en la provincia de Maracay, como Jefe del Estado Mayor del Ejército y en representación de Francisco de Miranda, concluyendo con ello la primera República. Esta es la etapa de su más descollante actuación por la independencia venezolana.

Derrotado el ejército libertador Sata y Bussy se retira a Panamá, donde es apresado y luego llevado a La Guayra, en 1813 sale en Libertad y se traslada a la Isla Trinidad; a continuación ya son días de la exitosa “Campaña Admirable” que emprendiera el Brigadier Simón Bolívar desde Nueva Granada, iniciada con la ocupación de la ciudad de Ocaña el 8 de enero de 1813, se suceden una serie de triunfos de los patriotas contra los realistas, hasta la entrada triunfal del ejercito libertador a Caracas el 6 de agosto de 1813, Bolívar es Proclamado Libertador de Venezuela  y Sata y Bussy asume la comandancia General de Armas de La Guayra, entonces se restablece la llamada Segunda República.

En 1815 en defensa de la independencia Venezolana Sata y Bussy como Jefe del Castillo del Ángel, participa en el sitio del Fuerte de Cartagena, en la actual Colombia, donde estaban asentadas las fuerzas españolas al mando del General Pablo Morillo, al caer el Castillo del Ángel en manos realistas, logra escapar embarcándose a altamar hasta llegar a Portobello en Panamá, en cuyas playas muere a la edad de 35 años. Francisco de Miranda también sería apresado en 1815, falleciendo en julio de 1816 en una cárcel española. Mucha sangre es derramada por las huestes patrióticas, esta vez cae la Segunda República en Venezuela.




El  Autor de este articulo, llevando el retrato de José de Sata y Bussy donado
 por el Congreso de la República  de Venezuela, a la ciudad de Azángaro,
en cuyo Palacio Municipal es exhibido el día de hoy.
Hoy los restos del Prócer peruano/venezolano José Fermín de Sata y Bussy, yacen junto a los de Bolívar, en el Panteón Nacional de los Próceres en Caracas.
Para gloria y honor de la Libertad Americana del yugo español.

 

 



[1] Bruno Medina Enríquez Revista Aswan Qhari N° 7, Lima agosto de 1994. Resumen de la historia colonial de Puno.

[2] O’PHELAN GODOY, Scarlett. Un siglo de rebeliones anticoloniales: Perú y Bolivia 1700-1783. Lima: Institut français d’études andines, 2012

[3] José Domingo Choquehuanca. ESTADÍSTICA COMPLEMENTARIA DE LOS RAMOS ECONÓMICO POLÍTICOS DE LA PROVINCIA DE AZÁNGARO. Quinquenio contado desde 1825 hasta 1829 inclusive. Formado por el Diputado que fue de la M.H.J. Departamental de Puno. Lima 1833, en el Capítulo “Causas de la despoblación rústica”

[4] Ídem.

[5] Rene Calsin Ancco. Historia de Puno. Ed. Universidad Nacional del Altiplano. Puno 2014.

[6] Leonardo Altuve Carrillo. “Choquehuanca y su Arenga a Bolívar”. Grupo Editorial Planeta. Buenos Aires. 1991. Pág. 30.

[7] Un texto más amplio sobre la biografía del Prócer José de Sata y Bussy, lo tengo escrito en otro trabajo  para un libro del Bicentenario pronto a publicarse, sobre la contribución de Azángaro a la Independencia, con patrocinio del Centro Cultural Macaya y la Municipalidad de Azángaro. El presente texto es para la Asociación de Clubes Departamentales del Perú. 

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