NUESTRA BIENVENIDA

Tu amigo Bruno Medina Enríquez, Director de la Revista ASWAN QHARI, te da la bienvenida para que juntos construyamos los enlaces que nos ayudan a revalorar nuestra cultura y auspiciar un futuro promisorio, en la búsqueda de alcanzar el Sumac Causay, que nos hará libres en una nueva sociedad!!!



domingo, 8 de abril de 2018

EL REBELDE VILCAPASA

El sino del Rebelde
En la Inmolación del Gran Prócer

Escribe: Bruno Medina Enríquez
bruno.aswanqhari@gmail.com.


8 de abril de 1782, en Azángaro el sol despuntaba en la madrugada, la noche había sido fría pero de muy intensa actividad, en la casa de los Choquehuanca que ocupaba, el Mariscal del Valle no había conciliado el sueño desde hace dos días en que se había capturado al indio rebelde, ese que se hacia conocer como “Vilcapaza”, no respondía al intenso interrogatorio y tortura a que se le había sometido, pues era necesario hacerlo hablar a como de lugar, en vista que las ordenes de los superiores eran que tenía que restituirse todo el oro y la plata que este indio había “robado” en sus incursiones a los obrajes, a las minas, y dicen que gran cantidad de bultos en más de 2,000 llamas, había traído desde Sorata y Tipuani, para esconderla en algún lugar que el indio se resistía en rebelar.

El triunfo los había favorecido, los Corregidores de Azángaro Lorenzo de Satta y Subiría y de Puno Joaquín de Orrellana era los principales instigadores para que a Vilcapaza se le “haga hablar”. Satta y Subiría seguramente para complacer a sus compadres los Choquehuanca; Orellana un año atrás había lamentado mucho haberse visto obligado a huir de Puno, refugiado bajo las ordenes del Mariscal del Valle, quien había salido del Cusco en expedición punitiva de “pacificación” para acabar con los focos rebeldes en el Altiplano al mando de 3000 efectivos, pero por la resistencia de las huestes rebeldes, llegó a Puno con apenas un poco más de mil efectivos, la gran mayoría acostumbrados al clima costeño, que amenazaban con desertar. Orellana seguramente recordaba estos hechos y para él, había llegado la hora de la venganza.


En realidad qué había pasado un año atrás. Corrían los primeros meses de 1781, cuando las huestes revolucionarias comandadas por el caudillo Pedro Vilcapaza y Diego Cristóbal Túpac Amaru, pusieron sitio a la Villa de Puno, para reducir ese bastión español y luego atacar La Paz; la tradición cuenta que entonces la población de Puno sacó en procesión a la Virgen de la Candelaria y que los rebeldes creyeron que habían llegado refuerzos y asustados se retiraron, hecho que fue considerado como un milagro de la Virgen. Pero no fue así, los rebeldes ya habían tenido noticias de la expedición punitiva del Mariscal Del Valle, que llegaba casi diezmada por cruentos combates con los rebeldes en Condorcuyo, y Puquina-K’amk’ari, y finalmente se refugiaba en Puno, pueblo que aun controlaba el Corregidor Orellana; el retiro y levantamiento del sitio de Puno, solo fue un repliegue táctico de los rebeldes, a fin de tener a todos los españoles en un lugar fácil de ser sitiado como es Puno, por sus condiciones geográficas. Aunque la tradición popular continúa desde entonces y dice que los rebeldes fueron derrotados en Puno gracias al milagro de la Virgen Candelaria, es necesario restablecer la verdad, que es una verdad histórica.Estos fueron los hechos. El primer ataque a Puno por parte de los rebeldes se realiza el 10 de marzo de 1781 por parte de Diego Cristóbal Túpac Amaru, con Andrés Ingaricona, Ramón Ponce y Pedro Vargas, 18 mil rebeldes no consiguieron doblegar la resistencia del Corregidor Joaquín de Orellana, por el sur de Puno el asedio era de los seguidores de Túpac Catari, quien por sus ambiciones de líder de la Revolución, actuaba independientemente al lineamiento de Túpac Amaru, sus acciones eran más sangrientas, mandaba a matar a mujeres, ancianos y niños no solo españoles, sino también a criollos e indios que estuviesen a su favor, como lo hizo con muchos españoles que pretendieron huir de Puno hacia La Paz; provocando con esas acciones el temor de Diego Cristóbal a las posibles represalias de los españoles.

Diego Cristóbal regresó hacia el Cusco para reclutar nuevas fuerzas e ir en ayuda del Inca Túpac Amaru II, Ramón Ponce uno de sus generales, levanta el sitio a Puno mientras que las huestes Túpac Catari continuaban asolando el sur del Alto Perú y mantenían bloqueada la comunicación de Puno con La Paz.Un segundo sitio a Puno es organizado desde Azángaro, se realiza entre el 10 y 12 de abril, esta vez con las huestes comandadas por Andrés Ingaricona y Pedro Vilcapaza, sin embargo el asedio a Puno se desorganizó el día 13, al conocerse del apresamiento de Túpac Amaru II sucedido el 6 de abril, lo que motivó división entre los rebeldes quechuas y aymaras.Pero había que continuar la lucha desterrar a los españoles del Collao e ir en rescate del Inca José Gabriel, así el tercer sitio a Puno se inicia el 7 de mayo, esta vez más de 40 mil rebeldes, que aparecen por el cerro Azoguini, el día 9 es el más sangriento, se combate en las calles, cerca del templo de San Juan, estalla el polvorín, el asalto a la ciudad continua con gran intensidad los siguientes días 10, 11 y 12 de mayo, mataron a más de 100 españoles, Orellana recibió una pedrada en la boca y los rebeldes finalmente ingresan en la Villa de Puno, mientras que los demás pueblos "habían desaparecido del mapa", Puno y La Paz eran los últimos refugios de los españoles, y en este caso tuvieron que salir de Puno derrotados, dirigiéndose al Cuzco o Arequipa.
La retirada final de los españoles se realiza el 26 y 27 de mayo, 8,000 vecinos partieron a pie rumbo a Sicuani. El 28 de mayo las fuerzas rebeldes toman por asalto Puno luego que los españoles al mando del Mariscal del Valle se retiran en pleno invierno, protegidos por sus 800 descalzos fusileros de Lima y los 133 efectivos de Orellana, ese ejercito vencido y reducido llega a la ciudad del Cusco el 4 de julio de 1781, después de 39 días de penosa marcha.

La lucha continuaría, Azángaro como centro de la rebelión, es declarada como la nueva Capital del Tawantinsuyo. las incursiones de los rebeldes para extirpar los últimos rezagos de españoles y sus áulicos caciques colaboracionistas en la tierra liberada se intensificaron.El 11 de septiembre el Virrey Jauregui ofrece el indulto a los rebeldes, el 18 del mismo mes es aceptado por Diego Cristóbal, quien firma un armisticio en Lampa el 11 de diciembre, Vilcapaza se opone y continúa la lucha hasta abril de 1782. Los españoles gracias al amnisticio, recién pudieron regresar a la villa de Puno y en general al Altiplano.Pero hay cruel del destino, el Virrey Jáuregui que había ofrecido el indulto como única salida para acabar con la guerra, recibe la aceptación del joven Inca Diego Cristóbal, que la suscribe ante el Coronel Ramón de Arias en Lampa, quien le confirma el ofrecimiento del Virrey de suprimir los corregimientos tan odiosos. El indulto no fue aceptado por Vilcapaza, ya que nunca creyó en la falsedad de los realistas, estaba visto, habían matado cruelmente a José Gabriel y a toda su familia, que más se podía esperar de los “sunccasapas chapetones”, así se lo advirtió a Diego Cristóbal, cuando este confirmó la suscripción de la paz con el Mariscal del Valle, en Sicuani. Esta fue la recomendación que Vilcapaza le hizo a Diego Cristóbal: “si por cobardía no quieres seguir la guerra, el mejor partido que debemos tomar es que, con el ejercito y con todos nuestros bienes y familias emigremos a los fértiles valles de San Gabán”… ante la negativa de Diego Cristóbal de aceptar su propuesta, le increpa tajantemente con estas palabras finales “si no admites este partido, es preciso librar nuestros destinos a la decisión de la Guerra y no fiar en las dolorosas promesas de los españoles que no tratan de otra cosas que apaciguarnos para imponernos un yugo más doble, y condenarnos a la escecración y a la ignominia; una muerte gloriosa en los combates acabe primero con todos nosotros, antes de volvernos a someter a un gobierno que tanto nos oprime"[1].


Finalmente la traición se hizo efectiva, tiempo después Diego Cristóbal sería capturado y ejecutado por los españoles, acusado de auspiciar el rebrote de la rebelión, que a pesar de haber firmado la paz, ha “traicionado su compromiso”. Es que Vilcapaza había retornado a la lucha en defensa de su pueblo, atacando en primer lugar al grupo de españoles que ocupaban la plaza de Azángaro, siendo repelido por estos, pese a ello entabló nuevamente los contactos con los líderes rebeldes para reiniciar la lucha, hecho que logra satisfactoriamente.Pero había que acabar con el último foco de rebelión comandado por Vilcapaza, para eso llegó de Arequipa una división a cargo del coronel Fernando de Piélago, a fines de marzo entabla feroces combates con las huestes de Vilcapaza en Huaycho y en Moho, Vilcapaza resiste a pesar de sufrir la muerte de miles de sus hermanos, toma la táctica de recorrer diversos pueblos buscando la adhesión contra la paz firmada en Sicuani, y tiende un cerco contra la huestes del Coronel de Piélago, pero ahí que las tropas del corregidor Joaquín de Orellana rompen el cerco. Orellana el corajudo Corregidor de Puno, había regresado junto a las fuerzas del Mariscal del Valle, con mayores refuerzos y así comienza la represión contra los rezagos rebeldes que son perseguidos por las huestes españolas; gran cantidad de experimentados soldados realistas, mejor armados y muchas municiones fueron necesarias para doblegar el coraje de los rebeldes.Estaba en el pensamiento de Vilcapaza la propuesta que le hizo a Diego Cristóbal; armar la resistencia desde los valles selváticos de San Gabán, esa era su última opción, mientras cunde el desbande, algunos se entregan ante las fuerzas represivas acogiéndose a la paz firmada por Diego Cristóbal, pero igual, en los últimos días habían sido ejecutados los principales capitanes de Vilcapasa, la represión fue bárbara y atroz, no fueron respetados los pedidos de acogerse al perdón.En esas circunstancia Vilcapaza es capturado cerca del cerro Kimsa Sullka, como dicen los informes y partes de guerra de entonces, por la traición de un pariente suyo, Vilcapaza es llevado maniatado a Azángaro ante el Mariscal del Valle, hecho reportado por el Coronel Fernando de Piélago en un informe que decía lo siguiente: “Las derrotas que acaban de experimentar los rebeldes, y la reunión de nuestras fuerzas, causaron un efecto que no se imaginó, porque los Indios haciendo la estimación que se debía de ella, no queriendo obedecer a Vilcapaza, le abandonaron, de que resultó que los mismos indios se hubiesen apoderado de su persona viéndole sólo en su estancia situada en las inmediaciones de Putina y lo hubiesen pasado preso a Azángaro, en cuya cárcel sabemos se halla con bastantes prisioneros”.[2].Sometido Vilcapaza a un proceso judicial submarinismo, con la intención de que declarara donde había escondido el oro y la plata, hecho a lo que se niega, entonces es sentenciado a la pena de muerte mediante el suplicio del potro, calificado entonces como el más cruel, a fin de que sirva de ejemplo a quienes pretendan rebelarse contra la soberanía del Rey.


Esa mañana soleada del 8 de abril, Vilcapaza fue sacado de su prisión en la casa de los Mango a la Plaza Mayor; le hicieron presenciar la ejecución en la picota de sus más cercanos colaboradores, mientras rememoraba los momentos más sublimes de sus triunfos en Sorata, en Puno, así como las acciones heroicas de sus hermanos en las grandes jornadas de Condorcuyo, Pukina K’amk’ari, Inampo. Pero ay cruel el destino, “si pues, el chapetón lo único que quería era que le dijera donde están escondidos el oro y la plata”. No podía someterse a la ignominia de pedir perdón frente a la traición y la mentira que representaba el español. Fue conducido al centro de la plaza, atados sus brazos y piernas a cuatro caballos, ante la orden de picar las espuelas en las ancas de los caballos, se escuchó un sonoro grito de libertar, que estremeció a sus hermanos como a sus verdugos que contemplaban la escena: “Llaqtamasiykuna, kay inti rayku, ñoqa hina wañuyta yachaychis”. “Azangarinos por este Sol que nos alumbra aprended a Morir como yo”.El grito se escuchó en toda la plaza, error, gran error de los realistas; ¡No le habían cortado la lengua! como era costumbre hacerlo entonces a un sentenciado a muerte.La sentencia se cumple. No pudo ser descuartizado por cuatro caballos, su resistencia es de acero, se agregan cuatro más, ocho caballos no fueron suficientes, no pudieron dar con la fortaleza del héroe, entonces a cuchillo limpio y a machetazo alzado es descuartizado, luego sus miembros exhibidos a las afueras de Azángaro en los cuatro puntos cardinales; al sur en K’ank’ari, camino a Puno, donde otrora se sembrara de gloria la dignidad humana; al este en Macaya, camino al antiguo pueblo de sus ancestros; al norte en Vilcacunca para que escarmienten los rebeldes que aun huirán a las selvas de San Gabán y al oeste en Cairahuiri, en la cuesta que era el camino real que comunicaba a Azángaro con la “civilización”; su cabeza fue colocada en lo alto de un palo frente al templo de Azángaro, para el mayor escarmiento de los indios.Su pueblo fue redimido con su muerte, la cabeza del rebelde al día siguiente desaparece, rescatada por su hermanos; dice la tradición que fue llevada a ser enterrada en el mismo lugar donde se enterraron los tesoros de los rescates, en la laguna de Putislaka, muy cerca de su Moro Orcco querido, donde viera la luz de la vida, donde ahora podía ver entre las tinieblas de la muerte, la luminosidad que brinda la libertad; la gloria de su heroísmo y la satisfacción del deber cumplido en honor a su pueblo. 

Sigamos su ejemplo: ¡Nunca estar sometido al poder ignominioso!.“Con su muerte heroica honra a su raza esclavizada. La redime del oprobio. Su martirio es una glorificación porque ha muerto de la muerte de cuatro siglos con el dolor que consumió el indio en su cruenta esclavitud. Se hunde sereno y firme en su gran noche iluminada, encendiendo llamaradas de admiración. El gran rebelde cayó inmolado. Pero su recuerdo siguió ardiendo como una tea. Siguió ardiendo alimentada por su rebeldía inmortal. Pasó a la historia. La tierra guardó su voz sanguinolenta, el eco de sus cóleras quemantes, el palpitar de ese motor poderoso que fue su corazón de bronce: el temple magnífico de su voluntad indomeñable. Entró a la mansión serena de la Historia….”[3]
En vano pues esos días de abril, Joseph Del Valle se había esforzado por sacar de los labios de Vilcapaza el destino de los tesoros, menos un suspiro siquiera para pedir clemencia esperando el perdón, sus palabras se las llevó a la tumba.En la hora postrera sus labios solo esputaron un grito rojo de coraje, empapado en sangre rebelde que estremeció a la tiranía y el oprobio.Más pudo su coraje de Puma Indomable que la traición, que no es un valor que los incas cultivaran.Más pudo el derecho a la libertar, la muerte gloriosa acabó primero con él, antes que verse sometido a un gobierno que tanto los oprimió.Ese fue su sino.
Gloria a su recuerdo y vivas en su memoria.
Bruno Medina Enríquez

NOTAS:
[1] ESTADÍSTICA COMPLEMETARIA DE LOS RAMOS ECONÓMICO POLÍTICOS DE LA PROVINCIA DE AZANGARO. Quinquenio contado desde 1825 hasta 1829 inclusive. Formado por el ciudadano José Domingo Choquehuanca, Diputado que fue de la M.H.J. Departamental de Puno. Lima 1833, en el Capítulo “Causas de la despoblación rústica”
[2] Juan José Vega. «VILCAPASA» Texto original de la obra de Juan José Vega. Edición póstuma en su homenaje. c. De la edición Editorial Aswan Qhari. Lima, Perú. 2003
[3] Lisandro Luna. “EL PUMA INDOMABLE”. Edit. Quiroz Arequipa. 1944, pág. 84.

jueves, 21 de diciembre de 2017

SOBRELA VIDA DE GERARDO BARBOSA IDIAQUEZ



Historias de desarraigos” Un Q’ajjelo para el mundo

Acerca de la vida del folklorista Gerardo Barbosa Idiáquez, Embajador Puneño
Escribe: Bruno Medina Enríquez |  
Publicado en el diario los Andes - Sección Cultural
Nuestro mejor homenaje a 
Manuel Cortez Quiroga, 
Leonor Iturry y 
Gerardo Barbosa Idiaquez

Foto: Archivo Los Andes
Foto: Archivo Los Andes
Encontramos a Gerardo recorriendo las calles de Lima del brazo de un bastón, aunque más parece que el bastón le tomaba el brazo; apresuraba su paso con el objeto de cumplir con su tarea mensual que tiene programada en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano del centro de Lima, donde como promotor cultural organiza diverso tipo de eventos de carácter cultural. Lo abordamos a sus ochenta años, con la inquietud de conocer más de cerca sobre de su larga vida de folklorista, que desde joven ha lucido su estirpe de recio pomateño, corajudo diablo de antiguas sikureadas que recorrían las calles de la capital, fiestas patronales pueblerinas que los puneños celebran por estos lares, hasta el duro q’ajjelo que ha pisado muy fuerte escenarios de las Europas, desde Madrid hasta Sofía, desde París hasta Moscú, hasta donde ha llegado como embajador no “nombrado” del folklore puneño.
La mejor gracia por la que se conoce es la de “Q’ajelo Barbosa”, aunque algunos le dicen “Jjampato” o mejor “Messier Jampató”, como alguna vez lo habían conocido en París; empedernido bailarín que con sus teatreros gestos de rostro endemoniado de diablo mayor, o cholo avispado capturando admiradoras de toda condición y clase social, “se ha jalado” –nos dice él- cholas de las más que ha podido en su larga vida, lista de la que no se ha salvado doña María, la esposa de quien fuera Presidente, el General Manuel Odría, ni la más simpática Miss Universo o Reina de marinera trujillana, que en su momento fueron encandiladas por el fiero rostro que expresivamente muestra Gerardo a la hora de bailar.
Hoy en la tranquilidad de su jubilación docente del Colegio Guadalupe, nos cuenta sobre sus andanzas en la difusión de nuestras tradiciones, de su eterna defensa de nuestro folklore y en la empedernida tarea de juntar a los puneños que desarraigados de su tierra, han llegado a tierras extrañas a aderezar sus tristezas so pretexto de buscar un futuro promisorio. De ello nos habla Gerardo quien no se siente un desarraigado de su tierra, porque desde niño supo reconocer su origen, mientras que de joven al recorrer el camino escabroso que la vida a veces depara a un puneño que sale de su tierra, que cual Pedro el pescador de hombres… la niega más de las veces como su patria chica… Y tú de dónde eres pues cholo?.... Soy de Arequipa papay… pero más pareces serrano… no siñor mis papas son pues puneños, yo soy arequipeño… mientras que Gerardo desde los 10 años se ha enfrentado a ese racismo natural de la sociedad peruana del siglo pasado, reflejado principalmente en el desprecio de limeño o costeño contra quien tiene el rostro más oscuro.
Sin embargo este pomateño nunca se amilanó ante cualquier afrenta, su expresión más significativa de defensa a quien lo pretendía ofender, era gritarles “hallu”, una palabra aimara que más suena a un insulto para quien conoce su significado, y la viril expresión con que era lanzada a cualquiera, hasta que algún amigo en plan de aconsejarle que moderara su lenguaje, le decía: “Gerardo, no te expreses así, qué van a decir las señoras que te escuchan…”, entendido el mensaje, en el próximo encuentro se aparecía cantando alegremente un conocido valse que dice “… donde están mis amigos no los “hallu””.
Así en el jolgorio ameno del diálogo que compartimos con amigos, nos enteramos de su vida al ritmo de historia agitada que vivió desde niño. “llegué a Lima en 1940, antes del terremoto, recuerdo que era un canillita en el barrio de La Inquisición, en el centro de Lima, a los pocos días de mi llegada, me venía del Callao de buscar algún pariente, a las 11 de mañana sentí que la tierra se movía, todo el mundo gritaba, era el terremoto, el tranvía en que venía se había descarrilado de su camino, tuve que caminar hasta la plaza Dos de Mayo y luego de un descanso, llegar a mi barrio en la calle Aldabas, la segunda cuadra del Jr. Azángaro”. Nos comenta como que fue su primer recibimiento de parte de esta Lima capital.
UN CHOLITO EN LIMA
“Ahí crecí con los niños del barrio, buscándome la vida, entonces habían unas cucufatas que recogían a niños de la calle, para enseñarles el catecismo y que hicieran la primera comunión; ellas me tomaron como “pájaro frutero” y me llevaron al templo de la concepción a enseñarme catecismo, todos los sábados en la tarde nos recogían y luego de hablarnos de Dios, nos invitaban chocolate con un biscocho grande que le llamábamos Trompa; así conocí a una monja a quien, luego de tomar el chocolate, le dije “gracias mamita”, la monja se puso a llorar, me sorprendí, pero supe después que se había enclaustrado porque había sido madre soltera y a su hijo pequeño lo habían matado en el barrio de cinco esquinas, así esa madrecita llegó a estimarme y me tomó mucho cariño como a su hijo”. Su gesto humilde y respetuoso traído desde su tierra al agradecer un servicio le había servido para sembrar compasión y cariño y así cosechar estimación.
Mientras seguía con su trabajo mañanero vendiendo periódicos y en las tardes las pasaba lustrando zapatos en un puesto de la plaza Inquisición, “ese año no pude estudiar, al siguiente sí gracias a una señorona del barrio, esposa de un candidato a la Presidencia, el Sr. José Quezada Larrea, que todos los días me compraba varios periódicos; un día al pasar por su casa no encontré a nadie y dejé los periódicos, regresé a las 12 a cobrar, encontré al caballero que me dijo “y si no llego a pagarte?” le digo “usted no puede hacerme eso”… porqué… “porque usted iba a ser Presidente del Perú”, le gustó mi respuesta y entre sonrisas me regaló diez soles, llamó a una morena que era cocinera y le dijo “dale de almorzar al chico”, al salir le dije “gracias mamita”, gesto que le gustó a la señora de la casa, así agarré la acostumbre de ir en la mañana muy temprano a dejar los periódicos y regresar a las 12 a cobrar y la señora me invitaba el almuerzo recordando a sus hijos que estudiaban en París, “qué será de mis pobre hijos si comerán o no””
Esa señora pertenecía a la Cofradía de San Pedro, llevó al muchacho a hacer la primera comunión, siendo su madrina junto con su esposo, lo vistieron de blanco de pies a cabeza; ese fue su primer recibimiento grato en esta tierra extraña, gracias a su humildad, ya que actuaba con la naturalidad de un cholito puneño, muy servicial y mucha voluntad para el trabajo, con la inquietud de vivir sin dificultades en una tierra ajena y así entre el diálogo ameno y la inquietud natural de conocer las anécdotas de su vida, le preguntamos cómo había llegado a la escuela.
"En la calle Valladolid había una pensión donde llegaban todos los puneños, allí conocí a otra señora llamada Quintina una puneña dueña de la pensión, una mañana la escuche hablar en aimara con otra persona, también me puse hablar en ese idioma, me invitó a regresar otro día para invitarme un chayrito, así me agarró cariño porque todos los días me veía pasar con mis periódicos, así es en cualquier parte al que trabaja con honradez, todo el mundo lo ayuda. Por esa razón la señora Alita de Quezada, luego de la primera comunión, me inscribió en la escuela en el turno de la noche, sin partida de nacimiento, gracias a ella terminé mi primaria en un colegio frente al mercado de Guadalupe, con buenas notas que me permitieron alcanzar una beca para el Colegio Nacional Guadalupe”.
Está visto que su imagen no es la de un costeño blanquiñoso, pese a los ojos claros que se maneja, sino de la de un serrano, ¿Y cómo te conocían entonces, te decían pomateño, puneño, eras minimizado por tu apariencia? ¿Tenían un apelativo?.
“En término criollo me decían “lorchito”, lo que no me intimidaba porque yo era muy palomilla, algunos sabían mi nombre, pero también me decían “Pomatita”, jugaba con los chicos con pelota de trapo, como ganaba platita, compartía con ellos alguna golosina, ayudaba con un sencillo a algunos, por eso me tenían consideración”.
Mayor valor de Gerardo, el reconocer su origen y hacerlo prevalecer ante los demás, crecer con esa identidad, ya en el colegio más jovencito, le llegó la inquietud de interesarse más por el folklore y la práctica de lo que había conocido cuando era niño, le consultamos de ello y esto nos comenta.
“En la calle Tigre, hoy segunda cuadra del Jr. Ayacucho, había una academia de tango y valse, como era palomilla y me metía en todo, estando en la calle Leticia me enviaron a la academia para llevar agua, quedándome allí como aguatero, también me encargaban darle vueltas a la manija de la vitrola, cuando ensayaban; así aprendí a bailar tango y valse.
“Más arriba en la calle Suspiros ensayaban todos los ayacuchanos donde los hermanos Vivanco eran los más notorios, por la calle San Idelfonso se reunían los del centro del Perú, en la calle Gremios estaban los Ancashinos, y los sureños se reunían frente al estadio, en el Club de Tiro de La Victoria y en el Jardín Yolanda de Jesús María; por mi inquietud y mis periódicos andaba por todos sitios, donde hablar de folklore era casi un delito, la única oportunidad de hacerlo era el día del indio el 24 de junio cuando medio día era feriado y nos trasladábamos a la pampa de Amancaes en el Rímac, ahí llegaban grupos de diversos sitios del Perú, ello me incentivó porque veía a los paisanos que practicaban su música y sus danzas, que a cualquiera hacía llorar”.
DIFUSOR DEL FOLKLORE PUNEÑO
Ese famoso Festival de la pampa de Amancaes, tenía más de 100 años de realizarse, así muestran las acuarelas de Pancho Fierro; el municipio del Rímac era el organizador y tenía el auspicio y la promoción de Radio Reloj de la Av. Tacna y Radio Colonial ubicada en lo que hoy es el diario la República, ellos fomentaban este evento; para entonces ya había el Coliseo Nacional de la Victoria, que en realidad era una simple carpa de circo, pero que fue adaptada para presentaciones folklóricas, pero se llamaba coliseo, allí es donde llegaban todos los que actuaban en Amancaes, allí era esperado con mucha expectativa el Día del Indio por la cantidad de grupos provincianos que se presentaban, los paisanos tomaban, cantaban, lloraban, era un sentimiento que solo allí se podía sentir, el Barrio de el Porvenir, La Parada y otros en el distrito de la Victoria, eran barrios con mucha presencia provinciana; conociendo eso le dijimos, Gerardo cuéntanos cómo te vinculaste con el Folklore.
“A Amancaes también se acercaban los criollos y las criollas a la usanza de las tapadas como una tradición de peruanidad; con el primer puneño que me vinculo en este ambiente es con el señor Baltasar Ruelas que era portero del Banco de Crédito. Una mañana nos conocimos, luego de invitarme un apetitoso desayuno, sabiendo que recorría las calles me dio la misión de que llevara a su casa de Barrios Altos a los barredores puneños que encontrara, para ensayar y tocar zampoñas, un sábado llevé como a seis, fueron atendidos con chayrito y ponches, siendo don Baltasar el primero en Lima en promover nuestro folklore en los años 40, tenía una cuantas zampoñas y hacía falta algunas más; entonces ya era ujier del Congreso y conocía al senador Encinas, a quien luego de contarle lo que hacíamos se lo pedí como donación, y él mandó a traer un juego grande de zampoñas, eso ya fue el año 46, y con esa donación luego de muchos ensayos fuimos a presentarnos por primera vez en la pampa de Amancaes. Recuerdo como cuestión aparte y tiempo después, un día en el Parque de la Reserva donde quedaba el Club Departamental Puno, nos acercamos interpretando nuestras zampoñas, salieron unas seis señoras preocupadas “y estos cholos qué hacen aquí, que se han creído, que esto por acá”…. En eso llega el Senador Encinas, se entera del hecho, nos hace pasar, “ustedes son los verdaderos puneños”, nos trae cajas de cerveza, pasados los minutos todo el mundo bailaba con nuestra música, mientras que la orquesta contratada estaba arrinconada toda la noche, las señoras que nos habían votado, de madrugada lloraban y bailaban con nuestras zampoñas”.
Fuiste entonces de los primeros puneños que llegaste a rescatar la identidad de nuestro pueblo en la capital. Siendo estudiante del colegio Guadalupe, cuáles fueron tus primeros aprendizajes respecto a nuestro folklore, en competencia con el folklore de otras partes del Perú?
“Todos los domingos iba al Coliseo Nacional donde se presentaban artistas del centro, el folklore de Puno no había llegado todavía, allí se sentía uno identificado con su región, es con el grupo de don Baltazar Ruelas en ser los primeros en llegar al Coliseo Nacional con música de Puno, y organizar a los puneños, en especial trabajadores municipales. En 1949 se realiza una feria nacional en el Campo de Marte, donde participan de todas las regiones del Perú, Puno no vino, pero estuvo Pedro P. Díaz de Arequipa, él nos convocó para acompañarlo en esa feria, pasando como arequipeños. Un día preparándonos para el Festival de Amancaes, don Baltazar viaja a Puno a traer el vestuario de Mañazo, con varias figuras, ahí fue la primera vez que bailé de Diablo; el 24 de junio nos fuimos en dos camiones para Amancaes, llegando al Festival empezamos a tocar afuera como es nuestra costumbre, salió molesto el alcalde Pedro Cadenas a decirnos que porqué tocábamos ahí, que estábamos descalificados y que no entraríamos al concurso; seguíamos tocando, la gente se acercaba, nos traída cerveza, la gente que había pagado su entrada para ver el concurso se salía a vernos; resulta que iba a llegar el Presidente Odría con su señora y no había gente adentro, así que regresó el Alcalde a convocarnos para recibir al Presidente diciéndonos a voz en cuello, “cuanto quieren por su actuación”, alguien le respondió “y usted qué derecho tiene para poner precio a nosotros”, mientras que otro al ver un camión le dijo “si nos da ese camión de cerveza entramos”; aceptó la propuesta, trasladamos las cajas de cerveza a nuestro camión y así entramos. En algún momento a la señora María Delgado se le veía alegre, había tomado algunas bebidas y bailaba al ritmo de nuestra música, me saqué la máscara y la invité a bailar, suficiente para encandilar al Presidente y a su esposa allí por el año 49”.

Los puneños se juntan.

Fueron momentos de gran emoción para esa gente que tocaba, lloraba recordando a su tierra, mucho sentimiento, ahora Gerardo se lamenta que el folklore haya sido comercializado y distorsionado por diversos factores. Sin embargo sabemos que entonces varios grupos se iban organizando, por eso le preguntamos cómo se formaron las primeras organizaciones de puneños en Lima.
“En los años 50 ese espíritu motivó a muchas puneños a organizarse, el Dr. Ricardo Arbulú era funcionario de la Biblioteca Nacional, organizó el Instituto Puneño de Cultura, Sócrates Saferzón organizó el “Unión Carolino”, antes de ello en el año 50 se forma la Estudiantina Puno, dirigido por Portugal Vidangos, hay un concurso en Radio Nacional en el programa “Taquiyninchis”, con la participación de diversos grupos del Perú, quedando como finalistas el Conjunto Atusparia de Ancash y la Estudiantina Puno, ese se gana el primer lugar. La Estudiantina estuvo integrada por diversos profesionales y funcionarios. Había entonces un mecenas, Julio Aparicio, quien no tocaba ni un instrumento, pero si tenía todos los instrumentos; desde los años 40 llegaban los profesores a capacitarse en La Cantuta, ellos armaban estudiantinas con esos instrumentos, ensayando en la casa del Sr. Aparicio y daban serenatas a diversos personajes puneños que eran autoridades. Por esos años vino de Puno un grupo llamado “Sequía” de Yunguyo, recorriendo con su Diablada por el Jr. De la Unión; luego el año 57 llegó una gran delegación cultural de Puno presidida por el Alcalde Rubina Burgos, a mostrar lo mejor de nuestra cultura, entonces les ayudamos en su coordinación para que se presentaran el en Instituto Peruano Norteamericano, fue la primera vez que vino el Centro Musical Theodoro Valcárcel, es a partir de esa presencia que despertaron las cosas con respecto a nuestro folklore y de ahí se origina la formación de la Central de Instituciones Puneñas”.
En Lima se habían ido formando diversas instituciones de distritos o provincias de Puno, pero esta presencia de la cultura puneña en la capital, promovió la posibilidad de reunirlas y organizarlas para realizar acciones conjuntas en una institución de segundo nivel, como fue entonces la Central de Instituciones. ¿Cuándo se forma, quien lo presidió y qué actividad realizó la Central?
“La Central de Instituciones Puneñas se forma en el año 1957, su primer Presidente fue Hugo Saravia Pacoricona, era de Conima, un enfermero que trabajaba en el Hospital de Bravo Chico, su primer grupo fue “Unión Progresista Conima”, que llegó a grabar un disco, como también lo hizo el Conjunto Zampoñas del Titicaca. En 1958 yo asumo la Presidencia de la Central en reemplazo de Saravia, mi primera actividad fue el primer concurso del folklore puneño, con Resolución Ministerial y jurados nombrados por el Ministerio de Educación en un local del Jr. Sebastián Barranca, todo con instrumentos y danzas nativas, no había danzas de luces, quien ganó ese año fue el grupo de Conima con una danza de los “Satiris”, uno de los jurados nombrados por el Ministerio era Jorge Huirse, quien tuvo que cumplir con su tarea; el premio de 500 soles fue donado por “Unión Carolina” con la Presidencia de Sócrates Sáferzon, quien tenía una oficina de contabilidad en el centro de Lima donde reunía a muchos puneños. El Primer presidente que organizó un campeonato de futbol entre puneños fue el médico Guillermo Zegarra Villar, cuya clausura y entrega de premios se realizó en el Hotel Savoy, donde el administrador era un puneño llamado Juan Villalva Carpio, un gran poeta, era nuestro gran colaborador, y que por su trabajo hablaba varios idiomas, como otros colaboradores que no pensaban con el estomago sino con el corazón”.
Hoy pasados los años cómo sientes haberte metido en esa defensa de nuestra cultura, eres acaso un desarraigado de tu pueblo?.
“Nuestra cultura ancestral es valiosa, hay que investigar reconocer a los valores, los talentos nacen en cualquier sitio de la tierra, los puneños creen que los que han nacido en la zona urbana son más inteligentes, no es así, creen que por que tienen un título ya están predestinados, el talento hace el título, a mi desde chico me incentivaron a cultivar el folklore, recordar a mi tierra, a mis padres, y sus valores, desde cuando estudiaba en el Colegio Guadalupe, cuando ingresé al Congreso como alcanzador de micrófonos a los diputados, luego cuando trabajaba ya en lo que hoy es la Sunat, me han servido para darle valor a la vida en pro de nuestra tierra y su cultura, hasta llegar a difundirla en el extranjero”.
SE UNE CON LA CULTURA
Gerardo nos comentaba que como vendedor de diarios había conocido a varios periodistas que fueron tus amigos, alguno de ellos puneños, que lo acogieron con cariño y atención.
Conocí a un personaje muy singular, Federico More, un periodista que publicaba su semanario CASCABEL, donde enjuiciaba a los políticos, en el diario El Comercio estaba el Sr. Copaiba, Lucho Carrera Vergara, en La Crónica a don Nico Cisneros, los periodistas poetas y escritores se reunían en el Palacio Concert, del Jr. De La Unión, y en la plaza La Merced; una mañana caminaba por la calle Miro Quesada ofreciendo mis periódicos, escuche cantar a un señor un huayño puneño, me puse a bailar, el caballero se sorprendió, me llamó preguntándome mi procedencia, era el Sr. Federico More, al ver mi gracia llamó al mozo y le dijo que todos los días que pasara por allí me diera desayuno a su cuenta. Cosas tan nobles. Así es que también vendía la revista “Cascabel”, de él escuché esta historia, “si quieres ser periodista tienes que saber que te pagan para publicarte, pero también te pagan para no publicarte”. More era muy respetado, un gran consejero”.
A Emilio Armaza, lo conocí en el Unión Carolino, que tenia su cede en la oficina contable que gestionaba Záferson en el Jr. Moquegua, donde se reunían Zegarra, Huirse, y otros, lo que hacía yo entre ellos como muchacho, era alcanzarles el licor que me mandaban a comprar, el escuchar a esos señores me sirvió de mucho, ayudó a mi conocimiento, ya que hablaban de cosas de mucho interés, personajes de alto quilate, donde se hablaba de ciencia y cultura”.
Como vivías de más joven, comentaste que ingresarte a trabajar al Congreso de la República, que hacías allí.
“Mi ingreso al Congreso fue muy humilde, como lustrador de zapatos en la peluquería del Congreso con el maestro Yunku, en algún momento pasé como Ujier reemplazando al titular que alcanzaba el micrófono que se enfermó, me pidieron reemplazarlo, me quede eternamente alcanzando los dos únicos micros a los diputados que hacían el uso de la palabra, hecho que me permitió conocer mucho de política nacional, recuerdo a don Eudocio Vergara Jefe de análisis parlamentario analizaba todos los discursos, al día siguiente consultaba a los diputados lo que se iba transcribir para el archivo, y les decía que el representante de tal provincia era enemigo de Cervantes. Entre los parlamentarios de ese tiempo los más destacados fueron José Antonio Encinas y Emilio Romero. Trabajé allí desde el año 46 hasta la revolución de Odría, luego de ello me enviaron a la Dirección Nacional de Contribuciones, Odría trajo una misión de extranjera para capacitarnos en materia de tributación asistí a ella gane un concurso para inspectores de contribuciones en provincias, llegué al centro del Perú, lo que me motivó conocer todo el Perú en todo lugar”.
Paralelamente cumplía con su trabajo, como practicaba muy buenas relaciones con lo puneños en Lima, en diversos lugares del Perú y también en algún momento viajó al extranjero con nuestro folklore.
“Mis viajes al interior del país fueron un incentivo para valorar que el Perú tiene un gran riqueza ancestral, revalorar mi propia identidad, los años me ha servido para enseñar lo aprendido, llegando a ser docente del Colegio Guadalupe durante mucho tiempo en el área de promoción artística, y también ser profesor de profesores en Centro de Folklore Magisterial, como un logro alcanzado por la experiencia de mi práctica, tanto como diablo que acompañaba a los sikuris, como intérprete del Q’ajelo en diversos lugares del Perú, lo que también me permitió viajar a diversas capitales de Europa, con mi característico paso de Q’ajelo, haciendo conocer la valentía y coraje del Cholo Aymara, y el rostro maléfico del Diablo, aun sin máscara”.
Eso fue y es Gerardo Barbosa, humilde, gentil, cariñoso, recelado por unos, envidiado por otros y por decir las cosas claras respecto a la defensa de la autenticidad de nuestro folklore; se lamenta que la mercadotecnia, haya permitido tergiversar el folklore en diversas formas; eso si no se siente un desarraigado de su tierra, muy al contrario, valora el trabajo que ha hecho durante cerca de sesenta años como embajador “no nombrado” de Puno, y se siente orgulloso de haber mostrado su arte en los diversos lugares en los que ha estado, en los últimos años ya no regresa a su tierra, la salud no le permite, pero continua impenitentemente organizando actividades culturales a mérito propio y con el respaldo de una que otra institución, siendo actualmente promotor cultural del Instituto Cultural Peruano Norteamericano, en el que entretiene sus saberes y experiencia.
El Q’ajelo Barboza, el Jampato, el diablo mayor, cuando entra al escenario se transforma, el zurriago se empequeñece, las tablas rechinan por la fuerza de su pisada de cholo cordillerano; con su tez blanca, sus ojos claros medio chinos, se convierte en un impetuoso torbellino de fortaleza y desafío, reciedumbre y coraje que le salen del alma pomateña que exhibe en diversos escenarios, y cuando se quita la máscara de autentico diablo puneño que pocas veces le ha tocado bailar con bandas de metales, no se siente un desarraigado de su tierra.
Su trayectoria es un libro salpicado de cientos de páginas de la vida, que algún día veremos publicado.

3 comentarios
  • YURI jueves 10 de noviembre del 2011 a las 09:41 buena bruno una historia increible de un puneño tan importante
  • Luis Santillana sábado 05 de noviembre del 2011 a las 10:11 El don nato del investigador, Bruno Medina el amigo del que nos sentimos orgullosos que sea Puneño y que sea nuestro amigo, dedicado al periodismo de investigación amante de la cultura puneña nos lo demuestra a través de sus múltiples acertados y documentados escritos en revistas, diarios y comentarios en la radio

  • El historiador
    viernes 04 de noviembre del 2011 a las 20:25 Gracias Bruno Medina, son estas páginas que tejen la historia de los pueblos, y saber una nota de esa naturaleza enorgullece a la literatura puneña, nos llena de identidad, de puneñismo, de identidad cultural y amor a la tierra, que bueno saber que nuestra danza se difunda y que nuestra historia se conozca a nivel del mundo, sus personajes y su vivencia. Feliz 343 aniversario
    .

miércoles, 28 de junio de 2017

UNIVERSIDAD PEDRO VILCAPSA


Puno: declaran de necesidad pública creación de Universidad Pedro Vilcapaza
·        


22:32.
 Lima, jun. 26. La Comisión de Educación del Congreso aprobó por mayoría declarar de necesidad pública y de interés nacional la creación de la Universidad Nacional Pedro Vilcapaza, que se ubicaría en el distrito de Azángaro, en la región Puno.

El congresista Lucio Ávila, autor del proyecto, estableció que “los pobladores y estudiantes de la zona norte de Puno, no cuentan con una casa de estudios de nivel universitario que pueda incluirlos al mercado laboral”.

Agregó que una casa de estudios resolvería problemas como el desempleo juvenil, ya que se calcula que serían 65, 424 estudiantes los beneficiados.

“Es imprescindible dotarle de una educación superior universitaria de calidad a través de la creación de la futura universidad pública, con escuelas profesionales acordes al ámbito de desarrollo del sector y otras que coadyuvarán al desarrollo de la población”, mencionó el legislador integrante del grupo de trabajo parlamentario.

En cuanto al nombre de esta casa de estudios “Pedro Vilcapaza”, indicó que responde a la trascendencia histórica de este personaje en la provincia de Azángaro.

 “Pedro Vilcapaza era conocido como el puma indomable, por ser un ícono de libertad”, concluyó el parlamentario.


(FIN) NDP/JCR
http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-puno-declaran-necesidad-publica-creacion-universidad-pedro-vilcapaza-672578.aspx

miércoles, 7 de junio de 2017

SUCEDIO UN DIA COMO HOY

UN DIA COMO HOY….

Un día 03 de Junio de 2010,  hace 7 años….. fui SOBRESEIDO,  en un proceso judicial,  que se había iniciado en mi contra el 14 de agosto del 2003, pero las huellas de ese caso judicial aún quedan.

En aquel tiempo… Helbert Rondon torres entonces Presidente, me inicio un juicio penal POR EL DELITO DE “FRAUDE EN LA ADMINISTRACIÓN DE PERSONAS JURÍDICAS” en agravio de la Asociación Cultural, en la denuncia se incluyó a otras dos personas, (Luis Arenas y Severo Arroyo); el proceso duró 9 AÑOS.. ya que luego de la apelación realizada por quien fuera presidente entonces (Velazco)  y renuncia a la prescripción de mi parte, el Juez del 21 Juzgado donde se llevó a cabo todo el proceso, un 4 de abril del 2012, Resolvió el ARCHIVO DEFINITIVO remitiendo los autos (más de 3,000 folios) a los archivos de los juzgados penales, con lo que concluyó definitivamente la persecución judicial de la que fui objeto, sin embargo la persecución política,, aún no había concluido, ya que continuó, y quien sabe quedan todavía algunos rezagos, mal informados seguramente, que mantienen un animadversión, una mala señal, o un mal concepto sobre mi persona. ¡Podré resarcirme de ese daño algún día???, NO LO SE,, ya que este proceso judicial ha dejado huellas muy profundas que son difíciles de borrarlas, tanto así que algunos amigos personales e inclusive familiares cercanos, tozudamente creen todavía que he tenido o aún tengo responsabilidades sobre los hechos denunciados entonces….  desde el 2003 hasta el 2017 han pasado 14 años, y las huellas aún se perciben, NO hay tiempo suficiente, modo ni forma de explicar a cada una de las personas que en algún momento, creyeron lo que “decían” – (no solo en sus escritos judiciales, sino ante las personas que se les acercaban o no, a indagar sobre esta denuncia)- quienes fueron presidentes que siguieron el caso (Rondón, Zubieta, Velazco), ha pasado tanto tiempo y aun percibo esa animadversión y “duda” ante mi personas.
De que se trata?.. En resumen, Fui denunciado por Rondón por el delito “Fraude en la Administración de personas jurídicas” en el supuesto que yo había participado en la elaboración, suscripción de un Balance Económico de la institución del año 2002, cuando tenía el cargo de Vicepresidente, ante la denuncia penal se realizaron las indagaciones policiales, que luego pasaron a la fiscalía y finalmente al 21° Juzgado penal, fui investigado, en estas instancias, fui perseguido policial y judicial, asaltaron mi oficina de Internet que tenía en el Jr Gregorio Paredes, llevándose varias computadoras que tenían valiosa información personal y los textos de algunos libros que había escrito (dos de ellos textos universitarios sobre dialéctica, que hasta hoy ya no los puedo reescribir); tuve que salir de Lima ya que tenía orden de captura y fui declarado reo contumaz, por no aceptar un sentencia fraudulenta, emitida por un determinado juez, y redactada y/o impresa en las oficinas del segundo piso de la Presidencia de la entidad supuestamente “agraviada”, inicial sentencia que luego fue anulada, para determinarse la prescripción de la causa luego de 7 años, prescripción a la que renuncie en afán de que se sepa la verdad de mi participación en los hechos denunciados, después  que fue apelada por el Presidente de turno.
El caso judicial continuo y demostramos ante jueces superiores que ya no tenían las “influencias” y "aceitadas" del caso, que concluyeron que nunca tuve ninguna participación, ya que como Vicepresidente, nunca reemplacé a quien fuera el titular, ni menos fui quien elaboró los balances contables. Más bien el Juez, en su sentencia final, identificó a los responsables y quien había elaborado y presentado ante la SUNAT dicho balance, es más, los peritos judiciales del caso, determinaron la fecha en que se habían realizado las diversas adulteraciones a las cuentas contables (hasta en marzo del 2003, cuando Rondón ya era Presidente), por lo que absolvieron  al Presidente y al Tesorero y en mi caso determinaron el SOBRESEIMIENTO, lo que jurídicamente significa que nunca he debido de haber sido denunciado, que no tenía ninguna responsabilidad por la cual siquiera debía ser denunciado, en fin, así llegó la verdad.
Luego de todo esto,, de haber estudiado las “leyes” por todo lado y todo el tiempo que duro el juicio, solicité en reiteradas oportunidades que internamente, sea reivindicado mi nombre, sea resarcido en el daño cometido en mi contra, diversos órganos jurisdiccionales, negaron mis quejas y reclamos, en algún caso me devolvieron los documentos y pruebas presentados, inclusive no desearon aplicar lo determinado por el Art. 24° sobre la exclusión inmediata a quien “inicia acciones judiciales, sin antes haber concluido el proceso administrativo interno” por hecho relacionados con la gestión en el Consejo Directivo, aun así… muchas personas siguen pensando que  he tenido alguna responsabilidad, y su desconfianza hacia mi persona aún persiste a la fecha.
He escrito dos libros sobre mi querida institución, uno el año 2001, otro el 2012, este segundo más importante, de carácter histórico y sobre sus orígenes, sobre hechos que la identifican como una de las mejores instituciones de provincianos en Lima, donde se habla de su historia, de su pasado valiosísimo, y de hechos muy importantes sobre los que he ido investigando y publicando desde el año 1992 en la revista Aswan Qhari, libro  en formato grande de 400 páginas financiadas por mi persona y que ha tenido muy buena aceptación, y le da mayor prestigio ante la sociedad y turismo nacional y extranjero, dado que también en Internet es muy difundido este libro al que acuden permanentemente para saber sobre la institución, cientos de cientos de miles de visitas así lo certifican. Tengo la satisfacción de haber sido el único directivo que participó en la adquisición (compra) de “todos los locales” con que cuenta la institución, hasta tener hoy un área de más de 2,500 m2) (Salvo un departamento que se adquirió posteriormente), He dejado pendiente de publicar la segunda parte y quizás una tercera parte de este importantísimo libro, donde se trata temas sobre la historia institucional posterior a 1972. Aunque también tengo escrito “una novela” sobre el proceso judicial que hago referencia, muy anecdótico y ameno por cierto, respecto a la corrupción. Hoy, con la idea de que finalmente se reivindique mi nombre y persona, he pedido mi derecho a la reivindicación como las leyes lo permiten, más aun agotando las últimas instancias del fuero interno, en el que ante su negativa de reivindicarme y sancionar a los culpables, me responden manifestando que si deseara, acuda al fuero judicial correspondiente.

En fin, este recuerdo de lo QUE SUCEDIÓ UN DIA COMO HOY, en mi caso personal me ha motivado hacer este sintético resumen, en afán de que tratar de reivindicar mi nombre y quienes no conocen la historia, la sepan ahora y no acepten opiniones y acciones en contra mía, como consecuencia de esos hechos, este recuerdo podrá hacer daño a alguien?, no lo creo.
(Bruno Medina Enrìquez)