NELSON MANDELA en la eternidad

Films resaltan pasajes importantes de la vida del expresidente sudafricano.
El último jueves falleció el ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, a los 95 años de edad, tras una larga agonía.
Mandela, sin duda, fue un hombre caracterizado por su lucha incesante
contra la opresión de la raza negra en dicho país. Así, su ejemplo
sirvió de inspiración para la realización de una serie de películas en
las que se resalta su ejemplo de vida.
Entre ellas se encuentran las siguientes:
"Mandela and De Klerk" (1997)
Una película hecha para la televisión que narra la historia de los
dos presidentes más importantes de Sudáfrica: Nelson Mandela y F.W. De
Klerk; interpretados por Sidney Poitier y Michael Caine,
respectivamente. Ambos actores fueron nominados a los Premios Emmy en
las categorías de Mejor Actor Protagónico y Mejor Actor Secundario.
"Adiós Bafana" (2007)
Una película basada en un hecho de la vida real. Cuenta la relación
que estableció el líder sudafricano Nelson Mandela con un guardia
blanco, James Gregory, cuando ´Madiba´ estuvo preso por 18 años.
"Invictus" (2009)
Dirigida por Clint Eastwood, la película cuenta los sucesos que
acontecieron durante la Copa Mundial de Rugby de 1995 en Sudáfrica. Los
actores Morgan Freeman y Matt Damon interpretan, respectivamente, al
presidente sudafricano Nelson Mandela y al capitán de los Springboks,
Francois Pienaar. | Fuente: Privada | Warner Bros. Pictures.
"Mandela: Long walk to freedom" (2013)
Película biográfica dirigida por Justin Chadwick está basada en el
libro ´Long Walk to Freedom´ publicado en 1994 por el ex presidente
Nelson Mandela. Aquí se remarca se remarca su fuerte lucha contra los
gobiernos segregacionistas sudafricanos durante la década de los 50 y
60. Época donde Mandela, un joven abogado que luchaba por la igualdad
racial, lideraba el movimiento izquierdista Congreso Nacional Africano
(CNA)..
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http://youtu.be/6J_cTBNhGM4
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Duelo planetario
El descanso de Madiba
Viernes, 06 de diciembre de 2013 | 4:30 am
Murió Nelson Mandela, Premio Nobel de la Paz. El hombre
que liberó a la Sudáfrica negra y manejó la política con maestría
combinando un encanto infinito, nacido de la enorme seguridad en sí
mismo, principios inflexibles, visión estratégica y pragmatismo
político.
REUTERS.
Johannesburgo.
Johannesburgo.
Nelson Mandela
liberó a Sudáfrica de las cadenas del apartheid hasta llevarla a una
democracia multirracial, convirtiéndose en el camino en un ícono de la
lucha por la justicia en todo el mundo.
Encarcelado casi tres décadas por su lucha contra el poder de la
minoría blanca, Mandela salió de la prisión decidido a usar su prestigio
y carisma para terminar con el apartheid sin desencadenar una guerra
civil.
En 1993, Mandela fue galardonado con el premio Nobel de la Paz, un
honor que compartió con F.W. de Klerk, el líder blanco Afrikaner que lo
había liberado de prisión tres años antes. Después asumió un papel
destacado a nivel mundial como defensor incansable de la dignidad humana
ante desafíos que fueron desde la represión política hasta el sida.
"YO LOS LLAMARÉ"
Abandonó formalmente la vida pública en junio del 2004, poco antes
de su cumpleaños número 86. En esa oportunidad dijo a sus compatriotas:
"No me llamen, yo los llamaré".
Pero Mandela siguió siendo una de las figuras públicas más
respetadas en el mundo, combinando su imagen de celebridad con un
inquebrantable mensaje de libertad, respeto y derechos humanos.
Ya fuera defendiéndose en el juicio por traición en su contra en
1963 o dirigiéndose a los líderes mundiales años después como un anciano
estadista, irradió una imagen de rectitud moral expresada en su tono
mesurado, aligerado por su sentido del humor.
Los años que pasó tras las rejas hicieron que Mandela se convirtiera
en el prisionero político más famoso del mundo y un líder de estatura
sobrehumana para millones de sudafricanos negros que sufrieron bajo el
régimen del apartheid así como para otros oprimidos muy lejos de
Sudáfrica.
Acusado de delitos capitales en el infame Juicio de Rivonia en 1963,
sus palabras en el proceso fueron su legado político. "Durante mi vida,
me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He luchado contra la
dominación blanca y he luchado contra la dominación negra", dijo.
"Ansío el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas
las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades",
agregó ante el tribunal.
"Es un ideal por el cual vivo y espero conseguir. Pero, si fuera necesario, es un ideal por el cual estoy preparado a morir".
"TRAE PROBLEMAS"
Nelson Rolihlahla Mandela nació el 18 de julio de 1918, destinado a
ser un líder como el hijo del consejero del jefe supremo de la tribu
Thembu en Transkei. "Rolihlahla", significa "el que trae problemas".
Mandela estuvo entre los primeros en invocar la resistencia armada
al apartheid, pasando a la clandestinidad en 1961 para formar el brazo
armado del ANC, el Umkhonto weSizwe (La Lanza de la Nación en Zulu).
Partió de Sudáfrica y viajó por África y Europa, estudiando tácticas de guerrilla y consiguiendo respaldo para el ANC.
Estigmatizado como terrorista, Mandela fue sentenciado a cadena
perpetua en junio de 1964 en la prisión de Robben Island, una cárcel en
las costas de Ciudad del Cabo donde pasaría los siguientes 18 años antes
de ser trasladado a otras cárceles para finalmente ser liberado el 11
de febrero de 1990.
"Cuando finalmente atravesé esas puertas (...) sentí que mi vida
comenzaba de nuevo incluso a la edad de 71 años. Mis 10.000 días de
prisión habían finalmente terminado", escribió Mandela.
COMISIÓN DE LA VERDAD
Durante los siguientes cuatro años, miles de personas murieron en
Sudáfrica en el sangriento camino político a las primeras elecciones del
país en las que pudieron participar todas las razas.
Mandela impidió la explosión de un conflicto racial tras el
asesinato del popular líder del Partido Comunista Chris Hani a manos de
un blanco en 1993, pidiendo calma en un discurso televisado a todo el
país.
El sello de la misión de Mandela fue la creación de la Comisión de
la Verdad y la Reconciliación, que investigó los crímenes cometidos por
ambas partes durante el apartheid e intentó sanar las heridas del país.
También fue un modelo para otros países asolados por conflictos civiles.
En 1999, Mandela, quien solía ser criticado por sus escasos
conocimientos económicos, entregó el poder a líderes jóvenes más
preparados para manejar una economía moderna, una decisión de abandonar
el mando que fue un ejemplo para los líderes africanos enquistados en el
poder.
Pero la jubilación tranquila no estaba en sus planes y Mandela centró sus energías en combatir la crisis del sida en Sudáfrica.
La última aparición pública importante de Mandela en un evento masivo fue en la final del Mundial de fútbol del 2010. Lo escucharon en todo el mundo y recibió una emocionante ovación de las 90.000 personas presentes en el estadio Soccer City en Soweto.
La última aparición pública importante de Mandela en un evento masivo fue en la final del Mundial de fútbol del 2010. Lo escucharon en todo el mundo y recibió una emocionante ovación de las 90.000 personas presentes en el estadio Soccer City en Soweto.
"Me gustaría ser recordado como un sudafricano común y corriente
quien, junto a muchos otros, hizo una humilde contribución", dijo.
LA MEJOR JUGADA DE MANDELA: LA RECONCILIACIÓN DEL PAÍS A TRAVÉS DEL RUGBY
Nelson Mandela tuvo protagonismo durante la obtención del Mundial de
rugby de 1995 por la selección de su país, consiguiendo una
reconciliación entre blancos y hombres de color casi impensada.
"Madiba", como era conocido, recibió el Premio Nobel de la Paz dos
años antes por ayudar a la liquidación pacífica del "apartheid" en
tierras sudafricanas y luego, en 1994, fue electo presidente en las
primeras elecciones multirraciales de dicho país.
Los "Springbooks", el equipo de rugby sudafricano, representante de
la "minoría blanca que dominaba la nación de forma tiránica", no pudo
actuar en las dos versiones previas de la máxima cita del deporte del
balón ovalado por un castigo derivado de su política de apartheid.
Y en 1995, cuando les tocó ser anfitriones, la mayoría de habitantes
del país no los apoyaba por considerarlos lo más cercano a sus
enemigos.
Mandela tuvo un papel preponderante en ganarse a una selección que sólo tenía un miembro de su raza, el ala Chester Williams.
Con su apoyo a los "Sprinbooks", Mandela consiguió que toda Sudáfrica vibrara con los compromisos que los llevaron a alzarse con el trofeo, que el capitán François Pienaar recibió de manos del propio "Madiba".
Con su apoyo a los "Sprinbooks", Mandela consiguió que toda Sudáfrica vibrara con los compromisos que los llevaron a alzarse con el trofeo, que el capitán François Pienaar recibió de manos del propio "Madiba".
Tras ganar la final ante los "All Blacks" de Nueva Zelanda, en Ellis
Park de Johannesburgo, por un apretado marcador de 15-12 –en prórroga–,
Mandela se encargó de entregarle el trofeo a Pienaar, vestido con una
camiseta del equipo sudafricano diciéndole: "Francois, gracias por lo
que hicieron por nuestro país".
"No, señor Presidente, gracias a usted por lo que ha hecho",
respondió el dueño de la jineta en los "Springbooks", dejando en claro
que las diferencias entre blancos y la gente de color se estrechaba
gracias a su presencia.
El papel de Mandela en el mundial de rugby mereció el film
"Invictus", estrenado un año antes del mundial de fútbol en Sudáfrica.
Aquí un documental que mostratrá la dimensión del hombre: