CRISIS EN PUNO
Crisis en Puno
La situación crítica que viene
sucediendo en la Región Puno, como consecuencia de la movilización de los
pobladores de las diversas provincias, que en el afán de exigir la disolución
del Congreso de la Republica, y en el extremo de la renuncia de la Presidenta
de la República y el adelanto de elecciones generales en el más breve plazo,
bajo la consigna de ¡que se vayan todos!, ha devenido que a partir de este lunes 9 de
enero se agudizara el conflicto; la mayor movilización ha partido de los
pobladores las provincias del norte de la región, hacia la ciudad de Juliaca,
centro neurálgico del comercio y las comunicaciones con el resto del país, a
donde han llegado pobladores de Asillo, Azángaro, Huancané, Melgar, Carabaya,
Putina entre otras poblaciones del sector quechua de Puno,
Su objetivo, hacer sentir su malestar por la situación que
se vive en el país, y exigir un cambio inmediato de la conducción del gobierno;
mientras que en el sector aymara, las movilizaciones se han realizado en las
ciudades de Yunguyo, Juli, Ilave, Zepita, Pomata, poblaciones que se
desplazaron a la misma Capital puneña que congrega población aymara, a donde
han llegado especialmente cientos de transportes públicos en una caravana
iniciada en la ciudad fronteriza de Desaguadero, a la que se fueron
incorporando transportistas y pobladores de las diversas ciudades por donde
pasaba la caravana hasta la capital de la región. Ya en la ciudad de Puno las
movilizaciones fueron de manera pacífica, aunque en algunas ciudades de la ruta
fueron bloqueadas las vías de comunicación, hubo algunos saqueos en la oficina
de aduanas y de un centro comercial, el hecho más grave fue el incendio del
domicilio en la ciudad de Ilave, del Congresista Jorge Luis Flores Ancachi, de
las filas de Acción Popular, a quien lo declaran traidor de su pueblo.
La gran movilización de este
lunes se agudizó principalmente en la ciudad de Juliaca, donde los enfrentamientos
entre la población y las fuerzas policiales ha traído como consecuencia la
muerte de 12 personas y 38 heridos, que ingresaron al Hospital Carlos Monge
Medrano de Juliaca, según la inicial versión oficial brindada por el Director
Regional de Salud Ismael Cornejo Rossello, dicho funcionario el día domingo ya
había informado a la prensa que el viernes 6 ingresaron a dicho hospital 16
heridos entre civiles y policías, y el sábado 7 hasta 15 heridos todos civiles,
con heridas de perdigones como hematomas de golpes y hasta balas recibidos de
la policía, habiendo realizado hasta cuatro intervenciones quirúrgicas de alto
riesgo. Aunque el domingo no se registraron mayores incidentes, este lunes la
situación se agravó en el extremo más atroz y violento, la protesta social de
la población que devino en la toma del aeropuerto de Juliaca y el
enfrentamiento de los pobladores con la policía, que trajo como consecuencia de
hasta 38 heridos registrados oficialmente, que según las versiones posteriores de
otros centros de salud superan el centenar, muchos de ellos con heridas de bala
y la muerte de 14 pobladores en el Aeropuerto, a los que se han sumado 5 muertos
en el centro de la ciudad, cifra más alta en todo el Perú, aunque se considera
que podrían ser más de 25 los muertos, entre los más de 50 fallecidos que hasta
la fecha están registrados oficialmente en todo el país.
En horas de la mañana las
movilizaciones en Puno y en Juliaca, fueron por demás pacíficas, inclusive con la
participación de las fuerzas armadas, ya que se vieron imágenes que los
soldados del pueblo, brindaban facilidades a la movilización; sin embargo los
hechos se fueron agravando frente a las declaraciones oficiales del gobierno,
respecto a la participación en estas movilizaciones ya no solo de conocidos terroristas,
sino también de parte del narcotráfico y la minería informal, que financian a las
turbas, la declaración del Ministro Otarola
que insiste que la movilización de los transportistas en Puno son financiadas
por ilegales y narcotraficantes, las declaraciones del Ministro de Interior, ninguneando
la opinión y valía de la población aymara, y la misma versión que reitera la
presidenta Dina Boluarte al respecto, así mismo, las tempranas imágenes de
policías volteando un “Torito”, vehículo de tres ruedas de los que en Juliaca
hay cientos de miles utilizados como únicos medios subsistencia, la vista de un
video donde una madre de familia es violentada por un policía y que su menor hijo
de 14 años salga en su defensa, y otras tantas imágenes difundidas en las redes
sociales, mientras los medios de comunicación difunden las “versiones
oficiales”, que atribuyen la participación del terrorismo, el narcotráfico y la
minería ilegal en esta movilización, que motivaron la indignación en demasía a
la población en tanto que esto no es cierto, ya que los pobladores no se
sienten representados ni son parte de estos sectores ilegales, sino con campesinos
desplazados, trabajadores en búsqueda de un mejor destino para su familia, razones
por lo que la indignación se agrava aún más, cuando “la prensa mermelera” en sus medios de
comunicación, divulgan la versión de la posible intervención del ex presidente
Boliviano Evo Morales Aima en estos acontecimientos, es más las declaraciones
del Director de Migraciones Armando García,
ante el Congreso de la Republica y la posterior prohibición del ingreso al país
de dicho ex presidente, así como de otros 8 dirigentes bolivianos, como si
ellos estuvieran en la pretensión de dividir el Perú y anexar la región macro
sur a la republica Boliviana, mentiras promovidas por políticos y congresistas
de derecha que por cierto no son ciertas, es más el lanzamiento de bombas lacrimógenas
desde helicópteros como respuesta del
Gobierno, todos estos hechos exacerban la mayor indignación que provocó que hacia
el mediodía la movilización pacifica deviniera en más violenta especialmente en
la Av. Independencia cercana al Aeropuerto, donde la agresión policial hacia los
manifestantes fue con mayor atrocidad, que tuvieron como consecuencia el mayor número
de muertos y heridos ya referidos, luego de la toma momentánea de las
instalaciones del Aeropuerto.
No hay que olvidar que en la
región Puno en las pasadas elecciones más del 80% apostó con sus votos por la
elección del Profesor Pedro Castillo, y por su puesto con su vicepresidenta
Dina Boluarte, a quien la declaran como traidora, ante las circunstancias de cómo fue vacado
Castillo y como el actual ejecutivo se pone de acuerdo con el Legislativo para
mantener sus privilegios, es considerado por la población puneña como una
traición a los resultados electorales pasados, como una traición a las reales
demandas de la población que por años reclama un nuevo destino del país, una
mejor oportunidad de vida para quienes reclaman por esas demandas largamente
postergadas, mientras las grandes transnacionales se llevan los recursos del
Perú, y no solo eso, la población escucha diariamente las provocadoras declaraciones
públicas de identificados congresistas que menosprecian a las poblaciones del
interior del país, las declaraciones de los ministros de Defensa e Interior,
que menosprecian a la población andina, quechua o aymara, es más, estas
autoridades los acusan de terrucos, narcos o ilegales, opiniones que por cierto
han incentivado mayor indignación, que han motivado que hoy esa población se haya
declarado en insurgencia nacional en mérito a lo que atribuye la Constitución, que a la letra dice: “Artículo 46.- Nadie debe obediencia a un
gobierno usurpador, ni a quienes asumen funciones públicas en violación de la
Constitución y de las leyes. La población civil tiene el derecho de
insurgencia en defensa del orden constitucional.”
Esta
anunciado que en los próximos días, dirigentes y población de Puno se trasladan
y pronto llegarán a la Capital de la República, en afán de hacer sentir su
indignación, en una nueva versión de lo que denominan la “Marcha de los
cuatro suyos”, hasta lograr la renuncia del Ejecutivo, del Legislativo,
bajo la consigan de “que se vayan todos”, y se convoque en el más breve plazo a
nuevas elecciones generales. Frente a estos lamentables hechos sucedidos en la Región
Puno, en la ciudad de Lima y Callao, donde hay una numerosísima comunidad
puneña en diversas organizaciones, estas se vienen solidarizándose con sus
coterráneos, que ya están llegando a la plaza Manco Cápac, coordinando el apoyo
a su estadía en la capital, acopiando víveres y respaldando sus demandas.
(Escribe:
Bruno Medina Enríquez Publicado en la REvista MARKA N° 30 enero 2023)
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